martes, 4 de agosto de 2009

NOS MIRAN

Con los ojos cerrados nos miran, entre las ramas de los árboles nos acechan, nos ven pasar por nuestras vidas, viven aferrados en nuestros corazones, como el que vive de prestado sin que necesite ayuda.
Nos vigilan por su bien, no nos pierden de vista y cuando miramos a otro lado extienden el camino para que no caigamos en un precipicio oscuro y sin fondo. Para que no perdamos la luz del Sol están a nuestro lado guiando nuestros pasos. Serenos como la nada y siempre con una visión superior, viven sus instantes con nuestras propias vivencias, sin dejar de lado su existencia. Siempre he querido conocerlos, sabia que existían, pero nunca los he visto porque son tímidos y escurridizos. Se van y vienen con el viento, se esconden en la luz y hablan entre ellos sin palabras. Nunca me dicen nada, todo lo imagino como si fuese real en un sueño propio. Me confunde la soledad con la que viven aunque siempre he sabido que están en un grupo inseparable y a su vez divisible en unidades independientes. Son como nosotros, son nosotros sin saberlo.

1 comentario:

El Toro de Barro dijo...

Nosotros somos nuestro propio ángel. Somos también, nuestro propio demonio...
Carlos